Entrevista a Ángel de Aluart

Por Alessandra Roma.

DSC02244bn-1Hoy vamos a conocer más en profundidad a Ángel de Aluart, uno de los escritores estrella del Grupo Tierra Editorial, cuya novela El Sendero Celeste estará muy pronto disponible para nuestros lectores.

Ángel nació en Barcelona y se considera a sí mismo un artista multidisciplinar. En el bachillerato eligió la especialidad de letras puras, estudiando latín, griego, literatura española e historia, y posteriormente realizó la carrera de Bellas Artes en la Escuela Oficial de Artes de Barcelona.

Tras terminar sus estudios, se dedicó fundamentalmente al Diseño, fundando un estudio profesional a través del cual dio forma y vida a la gran cantidad proyectos que tenía en mente. Durante su vida profesional ha trabajado para un gran número de firmas de todo tipo: de moda, de publicidad, de automoción, y realizando el diseño de portadas de discos musicales y de libros para diversas editoriales de Barcelona.

Comenzó a escribir en 2008, cuando su trabajo como diseñador comenzó a disminuir, hasta que finalmente decidió desprenderse de su empresa y convertirse en un freelance, aprovechando las infinitas oportunidades que ofrecen internet y el mundo digital.

Hasta la fecha ha finalizado siete novelas, seis de las cuales han sido publicadas en autoedición y la última,  El sendero celeste, verá la luz en breve plazo de tiempo. Además, está terminando una nueva obra titulada  La acompañante, sobre el tema de la inteligencia artificial, que esperemos también decida editar con nosotros.

A.R. Sabemos que el apellido que utilizas como escritor, “de Aluart”, es el de tu abuela materna. Nos gustaría que nos contaras al respecto, sobre sus circunstancias, sobre los motivos que te impulsaron a adoptarlo y si conoces su origen, dado que no es un apellido muy extendido.

A.A. Hola a Alessandra y a todos. Mis padres trabajaban, a pesar de que en la época de la posguerra no era muy común, y mi abuela hizo de madre y abuela al mismo tiempo en mis años anteriores a la escuela primaria; también el hecho de que mi madre muriera siendo yo adolescente, mi abuela fue el referente femenino en casa. Cuando falleció sentí que algo le debía y pensé que cuando comenzase a escribir “de verdad” podría llevar su apellido. Debo decir también que es cierto que mis apellidos castellanos son bien comunes y eso influyó en mi decisión. Mi abuela nació en Caldes de Malavella y sé que era descendiente de un caballero francés llamado Jean D’Aluart que apareció en el pueblo en el siglo XVII y se casó con la hija del alcalde, la “pubilla”; no tengo más referencias. 

A.R. Nos gustaría que nos hablaras del momento en que empezaste a escribir, según nuestras noticias en 2008. ¿Recuerdas cómo empezó, si fue algo meditado, a lo que llevabas tiempo dando vueltas, o si en cambio fue algo que surgió de una forma más repentina?

A.A. Mi educación bilingüe en la Escuela del Mar me permitió acceder a una cultura literaria muy ecléctica y comencé desde muy joven a redactar opiniones o críticas sobre grandes obras de la literatura clásica para la revista del colegio y cosas así. Aunque mi vida profesional la he dedicado al arte y el diseño en general, nunca he dejado de escribir sea en tiempo libre o en las vacaciones, pero todo eso solo lo hacía para mí mismo, nunca pensaba en publicar.

A.R. Sabemos que tu género predilecto es la ciencia ficción. ¿Cuáles son los autores de este género que más te han influenciado? ¿Recuerdas algún libro en concreto que te haya marcado especialmente, y que quizás fue el que te inició en la ciencia ficción?

A.A. La afición me viene de niño, creo que cuando leí 2001 Una odisea del espacio  comencé a sentir devoción por el género; leí autores de todo tipo y cada día aumentaba mi pasión. Descubrí que siendo un género poco considerado al principio, sus autores escribían sin parar. En el transcurso de los años la CI/FI fue adquiriendo prestigio y otras artes lo adaptaron a sus necesidades, como el cine o el cómic y últimamente los videojuegos o las series. Ahora está considerado un género literario de primer orden.

Los autores que me gustan son muchos en realidad, pero si he de destacar a algunos me inclino por Arthur C. Clarke, del que me fascina su sensible narrativa; Howard P. Lovecraft, una mente prodigiosa, diría yo, del que he adquirido su método de componer historias; Isaac Asimov del que me fascina sus conclusiones científicas y su morbo catastrofista; y qué decir de Ray Bradbury, Philip K. Dick, M.R. James, Verne, Orwell y muchos más, cada uno con su método.

En lengua castellana hay muy buenos escritores: Elia Barceló, Carlos Sainz Cidoncha, Jorge Campos, Enrique Jarnés, Luis Llanos, aunque no todos escriben siempre ciencia ficción, también compaginan con otros géneros; eso demuestra su talento y versatilidad.

A.R. Nos gustaría conocer además qué otros tipos de literatura te gustan; si también lees ensayos, o poesía o teatro; y cuáles son tus autores y obras preferidas de esos otros géneros.

A.A. Me gusta la poesía; es como una válvula de escape a mis emociones. Cuando estoy triste escribo, cuando estoy enfadado con el mundo también, cuando siento nostalgia o desazón escribo. Tengo un fichero en donde guardo todo lo que me sale del corazón. Cuando estoy alegre o simplemente inspirado, escribo prosa.

Actualmente tengo a mano obras completas de Pierre Benôit y de Jack London. Cuando Pérez-Reverte tenga sus obras completas también las tendré a mano. También sigo leyendo, pero como libros de consulta, libros de física, biología, matemáticas, navegación y, por supuesto, el libro de la Ciencia de Asimov.

A.R. Quisiéramos también que nos hablaras de tu proceso de creación. Sabemos que hasta la fecha has escrito siete libros y que tienes uno a punto de finalizar. ¿Has tenido que realizar muchas labores previas de investigación y estudio, sobre todo en las centradas en la ciencia ficción?

A.A. El primer libro que escribí fue “2123 El año de Moebius”, el Möbius matemático que descubrió la cinta de Möbius, y cuando lo dí por finalizado y lo releí me di cuenta que no tenía el ritmo adecuado, el que yo pretendía darle. Era demasiado rápido y el lector seguro que se perdería; también era repetitivo y demasiado irónico, aunque pretendía serlo. Eso me llevó a pensar que necesitaba un método y un estilo. Como no podía costearme recurrir a un corrector de estilo o estudiar metodología literaria, decidí buscar por mí mismo algo de ayuda. Y encontré a Lovecraft.

La técnica literaria de Lovecrfat es sencilla. Cuando te viene una idea, escríbela, después esta idea esbózala en tantas partes como capítulos, escribe la sinopsis por capítulo y cuando estás inspirado compones la obra, es decir escribe el capítulo y nunca uno detrás del otro sino aleatoriamente, de esta forma no te pierdes en vaguedades. Es como si un Twit terminase siendo un libro.

Lovecraft no tenía smartphone, ni tableta, ni PC, solo un lápiz y un diario; yo hago lo mismo, pero con tecnología actual. Eso me permite tener en “standby” varias posibles obras y así pues, mientras repaso el estilo y ortografía de una, estoy escribiendo la siguiente, que es, por ejemplo, un libro de relatos cortos. Es bueno hacerlo porque descansas de un libro escribiendo otro; pruébenlo y verán.

Para responder a tu pregunta, te diré que sí, para mi es absolutamente necesario saber de qué estás escribiendo. Creo que la diferencia de calidades entre escritores de ciencia ficción reside en el cómo se explica de forma científica y entendible la esencia del libro, viaje temporal, viaje interestelar, computación cuántica, biomecánica o vehículos voladores por mencionar algo bastante común. Eso no significa que debas ser un catedrático, pero sí como mínimo un alumno de notable.  

el sendero celeste final portada.jpgA.R. Centrándonos ahora en ” El Sendero Celeste “, tu última obra finalizada, que va a ser editada en breve por Grupo Tierra Editorial, nos gustaría que nos contases qué fue lo que te motivó a escribirla; de dónde te llegó la inspiración, si fue por algo que leíste o que llegó a tus oídos en un momento determinado, o si ya llevabas tiempo pensando en escribir sobre esta temática.

A.A. Una de mis pocas aficiones consiste en pasear, hacer senderismo por las rutas del románico, visitar ermitas y prioratos que están en ruinas pero alguna vez fueron el corazón de un pueblo. Mi imaginación se dispara cuando veo lugares como el Santo Sepulcro o Santa Magdalena o el Priorato de Serrabona y mi mente no para de darme impulsos para que no lo deje en mi memoria, que componga sus historias. El segundo paso está en las bibliotecas, allí estudio sobre las ermitas y prioratos que he visitado.

Ejerciendo esto, encontré una leyenda templaria que hablaba sobre la desaparición de la Orden a partir del 1307 y los hechos de Notre Damme de los que todo el mundo ha oído hablar alguna vez. La Orden desapareció y nadie oyó hablar de ella hasta siglos posteriores. Pensé que estaría bien escribir sobre una leyenda que hablaba de los tesoros que los templarios tenían y nunca les fueron arrebatados, así surgió “El Sendero Celeste”, un fascinante viaje para ocultar el Grial, el más preciado tesoro que custodiaban desde Jerusalén.

A.R. Cuéntanos si ha sido muy difícil ambientar tu novela en la edad media, por las diferencias en relación a nuestra época, en lo referido a la forma de hablar de los personajes, a la descripción de los lugares, los objetos, el vestuario, etc.

A.A. Ciertamente no ha sido muy difícil, puesto que hay mucho material que describe cómo eran y cómo vestían los templarios. Es cierto que existen controversias en cuanto el lenguaje empleado entre ellos. Hay que pensar que eran monjes y muchos de ellos eran eruditos y hablaban varias lenguas de la época, occitano, provenzal, francés, etc. Leí mucho al respecto y llegué a la conclusión de que si intentaba introducir el lenguaje propio de la época la novela se perdería en un mar de “palabrejas” y giros difíciles de encontrar en los diccionarios, por lo que decidí emplear un lenguaje fácil de asimilar y solo de vez en cuando empleo alguna palabra medieval, pero asequible. De esta forma la novela tiene un gran ritmo de lectura. Debo decir que el Grupo Editorial Tierra ha hecho una gran labor de estilo y aplicación del léxico lo que hace que la novela multiplique la emoción de su lectura. Estoy seguro que será un éxito. 

A.R. Cuéntanos si visitaste todos los lugares en los que se desarrolla la novela antes de escribirla y, si los has revisitado después de finalizarla, qué sensaciones experimentaste al encontrarte allí de nuevo.

A.A. Sí, los solía visitar con frecuencia sobre todos los de Girona, en la que, dicho sea de paso, existen 425 ermitas románicas anteriores al siglo XIV, así que hay muchas leyendas todavía por contar. Las coordenadas que hay escritas en cada capítulo de “El Sendero Celeste” pertenecen a cada uno de estos lugares por los que transcurre la novela y la idea es que el lector interesado en el románico pueda visitar de forma virtual con el Google Earth y su nueva herramienta 360º o visitar en la realidad disponiendo de un GPS. Es un viaje fascinante, eso lo puedo asegurar.

A.R. Indícanos cuál ha sido el personaje que más te ha costado construir y si sabes los motivos de dicha dificultad.

A.A. No solo en este libro, también en todos los demás, los personajes más difíciles para un hombre son las mujeres; ponerse en la mente de una mujer es algo realmente difícil, hay que escribir intentando eludir cualquier concepto que pudiese resultar machista e intentar no caer en tópicos que defraudarían a los lectores y lectoras. En mi caso, lo intento y no sé si lo consigo.

En “El Sendero Celeste” el personaje de Madeleine de Cernay es complicado puesto que en la edad media la mujer estaba estigmatizada. Encontré algún escrito medieval que hablaba de Damas templarias; no eran soldados, pero tenían su importante influencia en la Orden. En la novela mi intención fue introducir el sentimiento de amor, amistad y paz entre unos hombres que su vida había sido forjada en la batalla. Madeleine es el puente, el equilibrio de la novela. 

A.R. Explica a los lectores por qué deben leer “El Sendero Celeste ” y qué van a poder aprender y conocer a lo largo de su lectura.

A.A. Yo no me perdería una novela que narra la historia de unos templarios que trazan un mapa para ocultar el Santo Grial para siempre y salen en busca del lugar sagrado que el Señor les ha indicado, porque eso implica aventuras, misterio, épica y fantasía justo los elementos que necesito para disfrutar de un buen libro. Pero el lector manda, así que no intentaré convencerles con convencionalismo; juzguen ustedes mismos. 

A.R. Por último, nos gustaría conocer tu opinión sobre el Grupo Tierra.

A.A. Lo cierto es que envié el manuscrito sin estar muy convencido, pero es algo que suelo hacer cuando termino una obra, supongo que hay editoriales que deben odiarme por pesado, pero nunca en mi forma de ser ha cabido el fracaso así que cuando el manuscrito no era aceptado lo convertía yo mismo en libro mediante la autoedición, de esta forma podía guardarlo como un libro y exponerlo como trofeo en mi biblioteca. Hasta que “El Sendero Celeste” llegó a manos del Grupo Editorial Tierra y me explicaron su proyecto y que mi manuscrito podría salir a la luz en forma de coedición. Puedo constatar que no necesitaron mucho para convencerme, su proyecto era muy bueno, perfecto, y acepté firmar el contrato. 

Ahora que estoy conociendo a la editorial y sus componentes puedo asegurar que es la editorial que todos quisieran tener, es moderna y tienen una gran capacidad de trabajo, cuidan al detalle a sus colaboradores y nos sentimos queridos, apreciados en nuestro trabajo y es algo que agradecer en este mundo literario-comercial que a veces se muestra bastante cruel. Me gustaría que esta colaboración durase mucho tiempo.  

Written by Jimena Tierra

Jimena Tierra (Madrid 1979) es escritora y editora, licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en materia financiera. A lo largo de su trayectoria literaria ha realizado asignaturas de criminología, así como varios talleres de escritura creativa y género negro, impartidos por profesores como Alberto Olmos, María José Codes o Philip Kerr. Es autora de algunos poemas y múltiples relatos cortos, entre los que destaca Escombros, ganador del concurso de Ediciones Saldubia 2014, que fue incluido en una antología. En el mismo año, fue galardonado su soneto La vida es Aragón. La vida es sueño, obteniendo el premio de lírica en la convocatoria Atrévete a rimar Aragón con... sueño. Por medio de la editorial Playa de Ákaba, ha participado en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno y ha publicado su novela negra Equinoccio, llegando a convertirse en libro de éxito durante los tres primeros meses desde su presentación en octubre del 2016. Desarrolla su pasión conjugando los servicios editoriales.