¿Cuánta realidad puedes soportar?

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Realidad

¡Ah!, pero ¿tú también escribes? ¿También sueñas con que tu obra sea un éxito editorial? ¿Sueñas con ver tu libro en los escaparates y estantes de las librerías más importantes? Yo conozco a muchísimas personas que también escriben, y lo que escriben es bueno. Ellos me han dicho que es bueno; y yo los creo. Pero es que, además, también lo dice su pareja, sus familiares y sus amigos. Toda la gente que ha tenido la oportunidad de leer lo que han escrito afirma que es muy bueno. Todos dicen que tienen mucho futuro en esto de los libros, que tienen excelentes posibilidades, que algún día publicarán su obra, que no desesperen, que la oportunidad está a punto de llegar, que se hará realidad en cualquier momento, que las editoriales «normales» siempre andan a la «caza» de talentos…

Y ahora, querido escribiente, no sigas leyendo si no eres capaz de soportar otra realidad. Limítate a releer el párrafo anterior las veces que haga falta hasta convertirlo en tu mantra. Imprímelo y pégalo junto al ordenador y sigue aporreando las teclas para escribir tu siguiente obra.

Porque la otra realidad es que hay miles de personas que escriben como tú y que, seguramente, lo hacen mucho mejor que tú y todavía no han publicado.

La realidad es que tu obra es una más del montón de las obras que hacen cola para ser publicadas (en 2016 se pusieron a la venta 81.391 libros solo en España).

La realidad es que tienes más posibilidades de sufrir un accidente aéreo que de convertirte en el próximo Stephen King, J.K. Rowling o Ken Follet… ¡Hasta hay más posibilidades de que te toque el euromillón que de vender tantos libros como Belén Esteban!

La realidad es que las editoriales «normales» solo invierten dinero y esfuerzos en obras económicamente rentables y en el resto, si es que llegan a publicarlas, invierten lo mínimo y pasan sin pena ni gloria.

Esa es la otra realidad.

Pero no porque sea difícil publicar dejes de perseguir tus sueños. Si aún no has conseguido que tu libro vea la luz, puede ser porque, hasta ahora, has tenido mala suerte o porque has orientado mal tus esfuerzos.

O tal vez sea por otros motivos y debas reflexionar. Quizá sea este el momento de que empieces a plantearte ciertas cosas…

Si ante las reiteradas negativas de las editoriales piensas o te dicen «que no te valoran», prueba a invertir dinero y envía tu libro a un lector profesional para que lo evalúe y, cuando lo haga, acepta las críticas constructivas que efectúe sobre tus textos. Es muy posible que no tengas la altura literaria que aseguran tus seres queridos que tienes…

Si escribes con faltas de ortografía o con errores gramaticales y lo justificas pensando que «lo que de verdad importa es el contenido y no la forma», anímate a enviar tu libro a un corrector profesional, y cuando digo «profesional» no me refiero a la prima, al tío o a tu amigo del alma; aunque entiendan mucho de lengua y te lo repasen gratis…

No sé qué nivel de sinceridad puedes llegar a soportar, pero te contaré un secreto. Como editora, me llegan textos que suelo devolver con notas amables en las que digo, más o menos: «Muchas gracias por enviarnos su texto, pero no se adapta a la filosofía de nuestra editorial». «Gracias por remitirnos su obra; lamentablemente, no podemos, en estos momentos, tenerla en cuenta»… Pero ¿sabes?, lo que de verdad me gustaría es contestar: «¿Ha pensado usted en dedicarse al macramé o a la jardinería en lugar de a la escritura?». «Esto que usted hace no es escribir, es atentar contra el buen gusto más básico»…

Porque no todo el mundo está capacitado para escribir y, mucho menos, merece ser publicado. Hay escritores y libros sin los cuales el mundo sería un lugar mucho más acogedor.

Pero aún así, y suponiendo que tu obra sea tan mala que las posibilidades de que una editorial tradicional te vaya a publicar sean casi nulas, no renuncies a tu sueño:

  1. Sigue insistiendo. Sigue enviando tu texto a las editoriales tradicionales. ¡Quién sabe! Si lo haces «ad infintum», tal vez alguna vez suene la flauta por casualidad.
  2. Aprender a maquetar y publica en internet en una plataforma tipo Amazon o abre tu propio blog y comparte con tus lectores tu obra.
  3. Paga y haz una autoedición. Maqueta el libro, diseña la portada, gestiona permisos, contrata una imprenta, supervisa la impresión y vende tu libro entre esas personas que tanto te quieren y que seguro que hasta te piden que se lo dediques. Si te sobran ejemplares, puedes invertir tiempo y esfuerzo para ir de librería en librería, en tu ciudad y alrededores, y ofrecer tu obra a cambio de un 35 % del PVP. También puedes distribuirla en tus redes sociales y hacer una versión e-book y colgarla en Amazon.
  4. Puedes pagar y hacer una coedición. Se encargarán de imprimir tus libros tal y como se los envíes, faltas de ortografía incluidas o, a lo sumo, las empresas más serias, efectuarán una revisión para detectar lo más flagrante y corregirlo. Te enviarán a casa los ejemplares que hayas contratado para que tú los vendas y promociones y el resto lo enviarán a grandes superficies, donde acabarán sus días cubiertos de polvo. Si quieres que tu libro llegue a alguna parte, cálzate las zapatillas de deporte y empieza a patear librerías, nadie va a hacerlo por ti. Es como una autoedición, aunque te ahorran algunas tareas.
  5. Puedes apostar por el corriesgo y lanzar una primera edición de tu libro limitada a cien ejemplares y tomar el pulso real del mercado. La editorial paga a medias contigo y ambos corréis el riesgo. La editorial promociona y mueve tu libro en RR.SS., en librerías, te acompaña a las presentaciones, contacta con radios, asociaciones, centros culturales… de todo el territorio nacional para llegar al mayor número de lectores posible. Pone a la venta tu libro en librerías amigas, la cuales cuidarán de que tu obra tenga un buen trato porque, además, serán las primeras en hacer una presentación en tu propia población, en la que podrás hablar de tu libro en un entorno literario a lectores, familiares y amigos. Harán la versión de tu libro en en e-book, un booktrailer, presentaciones internacionales, carteles promocionales, te asesorarán legalmente… Y si acordáis una segunda edición, será la editorial la que correrá con todos los gastos y tú cobrarás los derechos de autor, como en una editorial tradicional.

Para hacer realidad tus sueños, eres muy libre de elegir tu propio camino, pero recuerda que, elijas el que elijas, deberás pagar por seguirlo. Te guste o no, vivimos en una sociedad capitalista y nada es gratis. Tampoco lo es el negocio editorial, ya sea este el tradicional, publicar en Internet, la autoedición, la coedición o el corriesgo. Si tú crees que es justo cobrar por escribir, el resto de personas cree que es justo cobrar por ayudarte a que triunfes en tu intento y hagas realidad tus sueños.