El extraño caso de la librería independiente

Somos contradictorios, pero… ¿hasta qué punto?

Grupo Tierra Editorial busca Espacios Amigos en España y latinoamérica. ¿Por qué? Porque no queremos hacer tiradas de un elevado número de ejemplares para entrar en grandes superficies y que los libros mueran en las últimas baldas de las estanterías porque, los lectores, únicamente compren aquellos de autores consagrados. Para que un escritor poco conocido sea leído, es fundamental su cercanía. Hay que bajarlo del podio, debe hacer presentaciones literarias, mostrar su labor humana y literaria.

Esa es la explicación de la necesidad de que las librerías de barrio participen en el proyecto. Que se involucren, que lean libros Tierra, que nos dejen participar de la literatura como medio esencial de disfrute compartido en lugar de como único objeto de enriquecimiento.

Por fortuna, a muchos libreros les gustan nuestras ideas. Obviamente, es imposible que todos las compartan. De hecho, nos preocuparíamos bastante si así fuera, porque no implicaría una personalidad propia de cada local.

Lo verdaderamente llamativo es que la librería se proclame independiente, pero únicamente ensalce best sellers o autores muertos en sus mejores baldas.

Esto, que parece Perogrullo, nos ocurre a menudo. La palabra independiente está de moda para las masas. Pero no os equivoquéis:

la literatura independiente está al margen de convencionalismos y novedades. 

Es muy lícito que una librería únicamente quiera enriquecerse con los autores que más venden. Lo que no es lícito es que se apropien de una palabra que representa todo lo contrario. Ser librería de barrio no significa ser librería independiente. Ojo con las contradicciones lingüísticas. Pueden llevar a error en un mundo en el que, las letras, son nuestra raíz.

 

Written by Jimena Tierra

Jimena Tierra (Madrid 1979) es escritora y editora, licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en materia financiera.

A lo largo de su trayectoria literaria ha realizado asignaturas de criminología, así como varios talleres de escritura creativa y género negro, impartidos por profesores como Alberto Olmos, María José Codes o Philip Kerr.

Es autora de algunos poemas y múltiples relatos cortos, entre los que destaca Escombros, ganador del concurso de Ediciones Saldubia 2014, que fue incluido en una antología. En el mismo año, fue galardonado su soneto La vida es Aragón. La vida es sueño, obteniendo el premio de lírica en la convocatoria Atrévete a rimar Aragón con… sueño.

Por medio de la editorial Playa de Ákaba, ha participado en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno y ha publicado su novela negra Equinoccio, llegando a convertirse en libro de éxito durante los tres primeros meses desde su presentación en octubre del 2016.

Desarrolla su pasión conjugando los servicios editoriales.