Se nos ha muerto Forges…

foto forgesForges en el Festival de la Risa de Bilbao en 2010. FOTO: SANTOS CIRILO

Se nos ha muerto Forges… y, con él, un pedacito de la historia de nuestras aspiraciones por alcanzar la plena libertad de expresión y creación.

En los tiempos que vivimos, que siguen siendo malos para la lírica, numerosos peligros se ciernen sobre la libertad de expresión, por lo cual es una obligación para todos los que día a día tratamos de ejercerla recordar el sentido crítico que siempre caracterizó a Antonio Fraguas. Casualmente, mientras escribo estas líneas, suena la premonitoria canción, que tomó su título de un poema de Bertold Brecht, en el programa Ciudadano García de Radio Nacional de España, como si el programador me estuviera dando la razón…

Forges supo retratar como nadie el costumbrismo español durante varias décadas, sin olvidarse de ningún problema social ni humano, tratándolos siempre con una extrema sensibilidad y ternura. Iluminó durante lustros las mañanas de los millones de españoles que cada día compraban el periódico donde publicaba sus viñetas, muchos de los cuales hoy reconocen que la primera página que desplegaban era la suya.

Junto al gran tacto y delicadeza utilizados a la hora de abordar tanto las alegrías como las miserias humanas, Forges empleó su sentido del humor como instrumento de crítica frente a la clase política, la guerra, las injusticias sociales y todo tipo de sinrazón humana.

Crítica que en estos días se encuentra amenazada, según el informe de Amnistía Internacional (AI), que alerta de la persecución sufrida por tuiteros, activistas y músicos en España, condenados incluso a penas de prisión por enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. Según Esteban Beltrán, director de AI en España, 2017 ha sido un mal año para la libertad de expresión. Es decir, que aparte de malos tiempos para la lírica también son malos tiempos para expresar una opinión y para la creación artística. Según el informe de AI, decenas de personas fueron procesadas y 20 declaradas culpables por «enaltecimiento del terrorismo» y «humillación a las víctimas» en las redes sociales o en letras de canciones en 2017.

Ha coincidido también hoy la retirada de la colección Presos políticos de la feria ARCO por parte de la dirección de IFEMA, donde se está celebrando. Su creador, Santiago Sierra, ha denunciado la censura de su obra. Lo cierto es que ha sido la primera vez que se retira una obra de arte de ARCO por su contenido político en sus 37 años de vida. Aunque IFEMA ha presentado después sus disculpas, lo cierto es que la libertad de creación y expresión ha sido nuevamente puesta en cuestión.

Es por ello que el homenaje a Forges se hace tan necesario, no solo por lo que ha significado para la cultura, tanto erudita como popular, y para el progreso intelectual y lingüístico de nuestro país en los últimos 50 años (todos conocemos su pseudolenguaje, y sus numerosas aportaciones a la lengua española en forma de vocablos y expresiones inventadas, conocidos como forgendros), sino como modo de reivindicación de la expresión artística en todas sus formas, incluido el humor.

Más allá de este reconocimiento al gran humorista que fue, su gran amiga y compañera de radio durante años Pepa Fernández ha recordado que «lo mejor de Forges era Antonio. Lo mejor de Forges no estaba en las viñetas. Por encima de todo, Antonio era una buena persona».

Siendo así, desde el Grupo Tierra Trivium le decimos: «muchas gracias, Antonio, por ser buena persona, y muchas gracias, Forges, por ser tan buen creador y tan gran artista».

Written by María Morales

Nací en Madrid, 1976. Cursé bachillerato con la opción de letras puras, estudiando  las asignaturas de griego, latín, literatura, historia y filosofía. Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid,  he realizado diversos cursos relacionados con el Derecho Comunitario y la cooperación al desarrollo y poseo la titulación del Master en Acción Solidaria Internacional  de Europa, con las asignaturas de Acción Humanitaria, Cooperación al desarrollo y Extranjería, asilo y refugio. Mi nivel de inglés es alto y el de francés medio. He realizado cursos de idiomas en Montreal, Canadá, en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Verano de Montpellier, Francia. También realicé un curso sobre la historia y cultura de Ecuador en la Universidad Pontificia del Ecuador, en Quito. He colaborado con diversas ONG. Para CEAR, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, realicé informes de la situación de los derechos humanos en diversos países, y en la Comisión Hispano–Guatemalteca de Derechos Humanos elaboré un proyecto de ayuda al desarrollo. Mis aficiones incluyen la lectura, la escritura, el yoga y las actividades culturales en general, como acudir al teatro y a espectáculos musicales y visitar museos y exposiciones.  Entre mis intereses, se encuentran el medio ambiente, la problemática de género, el activismo social y político y todo lo relacionado con la defensa de los derechos humanos  y la protección de los menos favorecidos. Me considero ciudadana y paseante del mundo,  con gran sentido crítico, tolerante y de mente abierta.

One comment