El marcapáginas: Rudyard Kipling y el cine

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Cine y literatura se dan la mano. La adaptación cinematográfica es un género por si mismo actualmente.  Haciendo memoria de múltiples escritos que dieron el salto a la gran pantalla, recordamos éxitos y grandes meteduras de pata. Afortunadamente, hoy compartimos todo un acierto.

Jhon Huston dirigendo , Sean Connery y Michael Caine delante de la cámaraPara rematar, Christopher Plummer. Una mano ganadora para una gran película de aventuras. Todo un homenaje a uno de los grandes autores de la literatura del género: Joseph Rudyard KiplingDe hecho, el guión de Jhon Huston y Gladys Hill bebe de uno de los relatos del famoso escritor.

4cb486aa858ac-huston2jpgDos de los soldados más caraduras y vividores del ejercito británico tienen claro que la vida militar no es para ellos y aspiran a metas más altas. Es por ello que los dos sargentos se meten en la loca misión de introducirse en el peligroso Kafiristán, con el objetivo de regresar a su país con la mayor cantidad de riquezas posibles.

Bien es cierto que peca en algunas partes de ser un poco aburrida, sin embargo hay que reconocerla que engancha desde el principio. Desde que a Joseph Rudyard Kipling le cuentan la historia que más tarde plasmará en su relathasta los créditos finales, el espectador será un miembro más de las aventuras de dos hombres que soñaron lo imposible.

73ab790e-9740-4c7e-b809-734b31560492El casting acertó de pleno. A la gran dirección artística en la ambientación de la época colonial, hay que añadir que Plummer es idéntico a Kipling . Caine y Connery se mueven como pez en el agua en sus papeles. Huston les dio sabiamente total libertad para crear sus roles. El público sale ganando.

Comedia, drama y aventura, perfectamente unidos a lo largo de dos horas  rematadas con un gran final . Quizás con unos diez minutos menos habría salido una película redonda. Sin embargo, estamos ante una de las  películas  más entretenidas que nos dejó el cine norteamericano de los años 70.

Una prueba del gran nivel cinematográfico de aquellos años es que sin ser una grandísima película, es imposible no recordarla con cariño. Ahí radica su mérito. Preparen las maletas y déjense llevar por la emoción y el peligro.