Sharmini Tharmaratnam: «Cada día puede ser una obra de arte»

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La coreógrafa, bailarina y artista multidisciplinar Sharmini Tharmaratnam nos presenta su nueva creación, el espectáculo Equipaje de Pie, cuya primera función podrá ser disfrutada el próximo 5 de mayo a las 20h en el Teatro del Centro Cultural Adolfo Suárez de Tres Cantos, Madrid. El precio de la entrada es de 8 euros, y podrá ser adquirida en las mismas taquillas del Teatro desde dos horas antes. Con una duración aproximada es de 45 minutos, Sharmini es la responsable tanto de la coreografía como de la producción visual y sonora, contando con la colaboración del fotógrafo polaco Krzysztof Durajczyk.

Se trata de un espectáculo apto para todos los públicos, de danza-teatro, basado principalmente en la danza contemporánea. El programa es un relato gestual, con vídeo proyecciones y música parcialmente compuesta por Sharmini, y que invita al espectador a crear sus propias asociaciones a partir de símbolos poéticos, trazos de frases danzadas y habladas y percusiones verbales. Sharmini parte de una formación en artes plásticas en Holanda, país en el que nació y pasó su infancia y primera juventud, y posteriormente en danza clásica del norte de la India, llamada kathak, la cual aprendió a lo largo de sus diversas estancias en el país asiático. Del estudio de ambas disciplinas ha adquirido el sentido y la intuición de lo que puede transmitir una imagen, un gesto o incluso un conjunto de objetos.

Equipaje de Pie nos muestra su equipaje durante su vida errante, que une la búsqueda de la identidad propia junto a reflexiones sobre las cosas cotidianas, los recuerdos y los deseos.

Su padre, que viajó en su juventud desde Sri Lanka, donde nació, a Reino Unido, había guardado en secreto la maleta de ese primer viaje, tal cual, intacta, con el mismo contenido de aquella época. La obra Equipaje de Pie abre con un solo cuya banda sonora es el discurso que pronunció Albert Camus al recibir el premio Nobel de Literatura, y donde la maleta viaja sobre palabras que reflejan la falta de libertad de expresión por causa de las autoridades políticas, la jaula que crea el artista mismo cuando crea en soledad, la necesidad de expresarse, sea como sea, y también la responsabilidad del creador en que esas expresiones sean difundidas a fin de proteger la supervivencia de sus creaciones, de todos los artistas, y también de la humanidad en general. La obra en sí no es densa, sino que trata la ligereza de la vida con humor y belleza, haciendo guiños a los niños por ser artistas natos, y por ser libres.

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A continuación podemos leer varios extractos del referido discurso de Camus, en los cuales revela su concepción del arte, de la escritura y de lo que significa ser creador, en íntima consonancia con el contenido de la obra que ahora nos propone Sharmini Tharmaratnam:

«Personalmente, no puedo vivir sin mi arte. Pero jamás he puesto ese arte por encima de cualquier cosa. Por el contrario, si me es necesario es porque no me separa de nadie, y me permite vivir, tal como soy, a la par de todos. A mi ver, el arte no es una diversión solitaria. Es un medio de emocionar al mayor número de hombres, ofreciéndoles una imagen privilegiada de dolores y alegrías comunes. Obliga, pues, al artista a no aislarse; le somete a la verdad, a la más humilde y más universal. Y aquellos que muchas veces han elegido su destino de artistas porque se sentían distintos aprenden pronto que no podrán nutrir su arte ni su diferencia más que confesando su semejanza con todos.

El artista se forja en ese perpetuo ir y venir de sí mismo hacia los demás, equidistante entre la belleza, sin la cual no puede vivir, y la comunidad, de la cual no puede desprenderse. Por eso, los verdadero artistas no desdeñan nada; se obligan a comprender en vez de juzgar. Y si han de tomar partido en este mundo, solo puede ser por una sociedad en la que, según la gran frase de Nietzsche, no ha de reinar el juez sino el creador, sea trabajador o intelectual.

Por lo mismo, el papel de escritor es inseparable de difíciles deberes. Por definición no puede ponerse al servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la sufren. Si no lo hiciera, quedaría solo, privado hasta de su arte. Todos los ejércitos de la tiranía, con sus millones de hombres, no le arrancarán de la soledad, aunque consienta en acomodarse a su paso y, sobre todo, si en ello consiente. Pero el silencio de un prisionero desconocido, abandonado a las humillaciones, en el otro extremo del mundo, basta para sacar al escritor de su soledad, por lo menos, cada vez que logre, entre los privilegios de su libertad, no olvidar ese silencio, y trate de recogerlo y reemplazarlo, para hacerlo valer mediante todos los recursos del arte.

Nadie es lo bastante grande para semejante vocación. Sin embargo, en todas las circunstancias de su vida, obscuro o provisionalmente célebre, aherrojado por la tiranía o libre para poder expresarse, el escritor puede encontrar el sentimiento de una comunidad viva, que le justificará solo a condición de que acepte, tanto como pueda, las dos tareas que constituyen la grandeza de su oficio: el servicio a la verdad, y el servicio a la libertad. Y puesto que su vocación consiste en reunir al mayor número posible de hombres, no puede acomodarse a la mentira ni a la servidumbre porque, donde reinan, crece el aislamiento. Cualesquiera que sean nuestras flaquezas personales, la nobleza de nuestro oficio arraigará siempre en dos imperativos difíciles de mantener: la negativa a mentir respecto de lo que se sabe y la resistencia ante la opresión.

(…) Reducido así a lo que realmente soy, a mis verdaderos limites, a mis dudas y también a mi difícil fe,  me siento más libre para destacar, al concluir, la magnitud y generosidad de la distinción que acabáis de hacerme. Más libre también para decir que quisiera recibirla como homenaje rendido a todos los que, participando el mismo combate, no han recibido privilegio alguno y sí, en cambio, han conocido desgracias y persecuciones. Solo me  falta dar las gracias, desde el fondo de mi corazón, y hacer públicamente, en señal personal de gratitud, la misma y vieja promesa de fidelidad que cada verdadero artista se hace a si mismo, silenciosamente, todos los días».

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Grupo Tierra Trivium: ¿Cómo surgió este proyecto que vas a presentar en breve al público? ¿En qué momento se te ocurrió la idea y cuándo decidiste crear el espectáculo?

Sharmini Tharmaratnam: Hace años empecé un trabajo de ejercicio de video-danza, videos cortos de hasta 3 minutos, que colgué en mi fan page de Facebook. Para ello hice una pieza de danza con una jaula en la pista de skate en Tres Cantos. Me apetecía trabajarlo más para un espectáculo de Solo, y crear la banda sonora, con videos de fondo, en colaboración con el fotógrafo Krzysztof Durajczyk, y planear las luces y la escenografía. Otra pieza en el trabajo de Solo es Signs of Existence, de 2009, que grabé en Mumbai. Quería unir pinceladas sueltas y personales, para que el público sienta que ve un álbum de recuerdos, pero que todo esté entrelazado y que tenga alguna relación con ellos y relación con la actualidad.

GTT: ¿Llevas mucho tiempo preparándolo? Explícanos cuál ha sido el proceso de creación y cómo lo vas a llevar a la práctica, qué material necesitas, qué apoyo musical y luminotécnico vas a utilizar…

ST: En la danza India, que es parte de mi base, se narran historias con las manos, con la expresión. No hay nada más físicamente en el escenario que tú misma. A mí me gusta mezclarlo con cosas reales, objetos que tengan un peso poético. Hoy en día está siendo popular la danza lírica, que es como danza contemporánea con técnica clásica que interpreta las palabras de canciones de pop lírico. De esta forma trabajo sobre un texto, un discurso de Albert Camus, la conferencia que pronunció cuando recibió el premio Nobel, pero uso objetos, imágenes poéticos con el pretexto del texto. El mensaje del discurso es que un artista no puede evitar serlo aunque el mundo se ponga en su contra, y así lucha por la libertad de expresión para todos. Compuse la pieza Signs of Existence  en la India en un estudio de grabación usando como hoja de ruta todos los tiempos y atmósferas que quería bailar. Sabiendo eso compuse la música. Resumen: a veces es más importante partir de una música y buscar los movimientos, otras veces es mejor buscar los movimientos y después la banda sonora que mejor encaja. Como solista siento que debo embrujar el público, llevarlos a mi terreno, que es un poco surrealista, poético, pero que también tiene mi parte nórdica, más organizada, más sobria.

GTT: Sabemos que eres una artista multidisciplinar y muy galardonada en todos los ámbitos artísticos en los que has trabajado. ¿Cuál es la faceta artística en la que te sientes más cómoda a la hora de trabajar? ¿Hay alguna que sea tu preferida, y por qué motivo? ¿Y cuál es el premio de todos los que has recibido del que sientes más orgullosa?

ST: Para mí la coreografía, la escenografía, el vestuario, las luces, la banda sonora, son igual de importantes, y los ideo a la par. La danza improvisación me gusta, porque de ello aprendo, y si hace falta uso ideas espontáneas de ella en coreografía. No me encasillo a mí misma, ni en estilo ni en disciplina; quiero sentir la libertad que creo que también el público anhela ver en cierto modo. La creatividad es la misma en varias disciplinas. Es en general una forma de tomar la vida. Cada día puede ser una obra de arte.

El mejor premio fue el del concurso de danza DelMar de Valencia. Venía de danza clásica india y quería cambiar mi estilo y público hacia la danza contemporánea, sin estar realmente formada en ella de forma continua y desde temprana edad. Las cosas que al final me salen mejor son las que aprendo de forma más autodidacta. Entonces durante unos 2-3 años entrené muy fuerte el yoga, porque sabía que esa iba a ser mi entrada en la danza contemporánea. Y con mi primera coreografía después, entre aspirantes que venían del Conservatorio y unas décadas más jóvenes, terminé en tercera plaza, y el premio fue cursar con Carmen Werner (Provisional Danza), y fue un regalo muy grande (hace 3-4 años).

GTT: Has viajado y vivido en muchos países del mundo. ¿En cuál consideras que una artista como tú, independiente, creativa y multidisciplinar está mejor valorada? ¿Has pensado últimamente en mudarte a otro país en el que pienses que tu trabajo puede estar mejor reconocido?

ST: España es un país donde la danza está en la gente, pero no en las agendas políticas ni educativas. Eso es muy duro. En la India, la danza está en la gente, y, pobres o ricos, se buscan la forma de cómo salir con ello o promocionarlo. La gente es solidaria hacia la danza y el arte. El público mismo sabe detectar talentos y ayuda a que salga como sea a la luz. Los programas de danza en teatros pueden estar de antemano completamente subvencionados, también con dinero privado, lo que hace que el público sin recursos puede entrar gratis, y la cosa es que lo hacen. Encuentras un público muy variopinto de distintas capas sociales, y eso es muy bueno. Holanda es muy fuerte en la educación cultural y artística en los colegios y su orgullo nacional es el Nederlands Dans Theater (el Ballet Nacional de Holanda). Hay muchos recortes y limitaciones ahora, pero aun así el nivel de formación del profesional y del público sigue siendo alto. España es el país más duro, pero es donde tengo  mi vida más asentada, pago impuestos, hay buen clima y ambiente, etc. Me fue económica y profesionalmente mucho más fácil en la India (viví 2 años en Mumbai), pero la burocracia era dura (no soy de la India y el permiso de trabajo está en contra lo multidisciplinar, ya que se limita a un único oficio y a un único sponsor).

GTT: Explica a nuestros lectores por qué consideras que deben asistir a tu espectáculo, qué emociones crees que pueden llegar a sentir y qué reflexiones piensas que pueden hacerse cuando salgan del teatro.

ST: Como mi trabajo artístico investiga en la libertad, quiero que el público sea libre también. Es completamente libre de sentir y asociar imágenes con su propia emoción y vivencia. En occidente aprendemos que libertad es dinero, y este está lejos de nuestro alcance. Pero nacemos libres y la libertad tenemos con la actitud abierta, la creatividad, el amor, el conocimiento, el poder viajar (aunque sea interiormente), sentir, disfrutar de las cosas sencillas… Libertad es felicidad, y ambos están en nuestras manos… y pies (Equipaje de Pie).

GTT: ¿Qué otros proyectos tienes en mente? ¿Tienes la idea de trasladar este montaje a más teatros, o incluso realizar una gira con él, para que más espectadores puedan disfrutar de él?

ST: El formato de Equipaje de Pie es sencillo y por ello fácil de programar. La filmación del espectáculo del día 5 de mayo me debería abrir más puertas para más programaciones. Tengo otro proyecto en marcha con kathak (una de las danzas clásicas de la India) y flamenco contemporáneo, que de momento llevaremos a Portugal en septiembre. Es un proyecto con más personas en escena, y se llama Entrelazado.

Written by María Morales

Nací en Madrid, 1976. Cursé bachillerato con la opción de letras puras, estudiando  las asignaturas de griego, latín, literatura, historia y filosofía. Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid,  he realizado diversos cursos relacionados con el Derecho Comunitario y la cooperación al desarrollo y poseo la titulación del Master en Acción Solidaria Internacional  de Europa, con las asignaturas de Acción Humanitaria, Cooperación al desarrollo y Extranjería, asilo y refugio. Mi nivel de inglés es alto y el de francés medio. He realizado cursos de idiomas en Montreal, Canadá, en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Verano de Montpellier, Francia. También realicé un curso sobre la historia y cultura de Ecuador en la Universidad Pontificia del Ecuador, en Quito. He colaborado con diversas ONG. Para CEAR, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, realicé informes de la situación de los derechos humanos en diversos países, y en la Comisión Hispano–Guatemalteca de Derechos Humanos elaboré un proyecto de ayuda al desarrollo. Mis aficiones incluyen la lectura, la escritura, el yoga y las actividades culturales en general, como acudir al teatro y a espectáculos musicales y visitar museos y exposiciones.  Entre mis intereses, se encuentran el medio ambiente, la problemática de género, el activismo social y político y todo lo relacionado con la defensa de los derechos humanos  y la protección de los menos favorecidos. Me considero ciudadana y paseante del mundo,  con gran sentido crítico, tolerante y de mente abierta.

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