Pero si yo lo único que quiero es editar

earth-day-3320934_960_720

Pero si yo lo único que quiero es editar

¡No me lo podía creer!, me dijeron que www.tierraeditorial.com no estaba registrada, que podía adquirir el dominio sin problema y así lo hice. De pronto, cuando ya está montado todo el tinglado, recibo un burofax en mi domicilio, de esos que te ponen los pelos de punta, diciendo que la palabra «Tierra» está en poder de otra persona y que debo cambiar toda mi estructura denominativa.

¿Quéeeeee?

Pregunto a unos y a otros; nadie sabe nada. Lo único que sabe la Oficina Española de Marcas y Patentes es que «Tierra» se ha registrado como nombre comercial, aunque dicha denominación no se ha utilizado jamás para tal fin. Internet no refleja más tierra que nuestro planeta y la que pisamos (¡cómo me gusta Jesús Carrasco!), y no existe nada relativo a tierraeditorial.com, ni .es, ni .org.

De este modo, escribo mi respuesta a los abogados que se han puesto en contacto conmigo y les indico que no entiendo qué perjuicio puedo estar causando si ese dominio está libre y nadie lo está utilizando. Me responden que no se trata de perjuicio, sino de una infracción, y que no puedo utilizarlo, aunque nadie lo haya comprado, porque la palabra «Tierra» está registrada en la OEPM.

¿Quéeeeee?

¿Es decir, que registrar un sustantivo genérico, una palabra de uso cotidiano, te otorga poder humano y divino sobre esa palabra, y nadie puede ya mentarla, ni escribirla, ni pensarla… por miedo a tener que pagar derechos? 😱 😱 😱 

Después de vueltas, y más vueltas, llegamos a dos conclusiones, más que jurídicas, lógicas: primera, no se puede reclamar un perjuicio no ocasionado; segunda, no se puede privar a alguien de comprar un dominio en Internet por el hecho de tener registrada una palabra. Si lo querías, haberlo comprado tú. 

Aprovecho para enviar un saludo a esos abogados que sí nos han echado una mano en este tema, entre los que se encuentra Daniel Lozano, así como a la OEPM. 

Yo solo quiero editar, sin hacer daño a nadie. No necesito machacar al prójimo para avanzar. Y, casualmente, me llamo Jimena Tierra.

Nadie me puede prohibir usar mi nombre.

La moraleja de todo esto es que, de momento, no sabemos nada más de los abogados, pero sí hemos aprendido algo importante: la gente no tiene nada mejor que hacer que machacar a los que están empezando, para ver si así se retiran antes y dejan el camino libre.

Written by Jimena Tierra

Jimena Tierra (Madrid 1979) es escritora y editora, licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en materia financiera. A lo largo de su trayectoria literaria ha realizado asignaturas de criminología, así como varios talleres de escritura creativa y género negro, impartidos por profesores como Alberto Olmos, María José Codes o Philip Kerr. Es autora de algunos poemas y múltiples relatos cortos, entre los que destaca Escombros, ganador del concurso de Ediciones Saldubia 2014, que fue incluido en una antología. En el mismo año, fue galardonado su soneto La vida es Aragón. La vida es sueño, obteniendo el premio de lírica en la convocatoria Atrévete a rimar Aragón con... sueño. Por medio de la editorial Playa de Ákaba, ha participado en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno y ha publicado su novela negra Equinoccio, llegando a convertirse en libro de éxito durante los tres primeros meses desde su presentación en octubre del 2016. Desarrolla su pasión conjugando los servicios editoriales.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.