Prejuicios y titulaciones

Grupo Tierra Trivium: prejuicios y titulaciones

No sé, desde lo del máster de Cifuentes, no he levantado cabeza. No me sorprende el hecho de que le hayan regalado una titulación que no ha cursado. Todos deberíamos estar curados de espantos en un país en el que el mayor porcentaje de corrupción está centralizado en un grupo mínimo de ciudadanos «acorbatados». Más aún cuando esos ciudadanos son elegidos bajo un sistema denominado democracia.

Lo que sí que me sorprende, es que se me trate a mí del mismo modo que a ella, incluso presentando por adelantado todos mis títulos.

Y es que, entre el listado de lindezas que Grupo Tierra Trivium se está encontrando en este camino de arenas movedizas, hubo un autor, «de cuyo nombre no quiero acordarme», que me pidió que demostrara mis cualidades, presentando certificados, antes de editar con nosotros. Sin problema. No tengo nada que ocultar.

Yo he trabajado con muchísimas personas y no he ido pidiendo las titulaciones a cada una de ellas, ya que pienso que la mejor acreditación es el dominio del trabajo que desempeñas («El movimiento se demuestra andando»), de modo que fue una extraña sorpresa agridulce que, de un lado tenía el sabor desagradable de la desconfianza y, del otro, el dulce orgullo que suponía poder justificar mis verdades.

La sorpresa aumentó cuando esa jovencísima autora nos solicitó, poco después, una traducción de su manuscrito a otra lengua, pero no quería pagar lo que vale la labor de un profesional del lenguaje. Parece que lo de la titulación no importaba tanto a la hora de ahorrarse dinero. Fruto de la amistad y la confianza, le pedimos a alguien que no tiene título de traductor, pero sí un dominio magistral del lenguaje, tanto en español como en el idioma meta, que nos hiciera el favor de hacer la traducción y empezó a realizar un espléndido trabajo sobre el texto.

La autora, después de todas las facilidades ofrecidas, no solo nos dejó con el trabajo a medias diciendo que no editaría con nosotros y aduciendo que «este traductor no sabe traducir», sino que, además,  trató de estafarnos dinero abusando de la buena fe de Grupo Tierra Trivium. (¡Oh, sorpresa, hay autores que estafan a las editoriales!).

Me pregunto qué habrá sido de ella. Hasta ahora, no la he visto en ninguna de las listas de las ferias del libro 2018. Tal vez anda atareada intentando sacarse el título de escritora.

Written by Jimena Tierra

Jimena Tierra (Madrid 1979) es escritora y editora, licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en materia financiera. A lo largo de su trayectoria literaria ha realizado asignaturas de criminología, así como varios talleres de escritura creativa y género negro, impartidos por profesores como Alberto Olmos, María José Codes o Philip Kerr. Es autora de algunos poemas y múltiples relatos cortos, entre los que destaca Escombros, ganador del concurso de Ediciones Saldubia 2014, que fue incluido en una antología. En el mismo año, fue galardonado su soneto La vida es Aragón. La vida es sueño, obteniendo el premio de lírica en la convocatoria Atrévete a rimar Aragón con... sueño. Por medio de la editorial Playa de Ákaba, ha participado en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno y ha publicado su novela negra Equinoccio, llegando a convertirse en libro de éxito durante los tres primeros meses desde su presentación en octubre del 2016. Desarrolla su pasión conjugando los servicios editoriales.