Dolores Ordóñez Pérez en el Relato Caleidoscópico

Cuarto Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

Esta semana por diversas razones no ha sido posible sacar una nueva entrevista en La Buhardilla de Tierra Trivium, pero en cambio os trago una nueva continuación de El Relato Caleidoscópico, esta vez de la mano de la escritora Dolores Ordóñez Pérez. Os invito a comentar la historia e ir proponiendo posibles títulos para el relato caleidoscópico en el Facebook del Grupo Tierra Trivium, en los comentarios de esta entrada o en twitter con el hashtag #RCaleidoscópico4.

Sin más preámbulos que las entradas anteriores, os dejo con este nuevo relato.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

El monótono sonido de un ventilador rompía la tranquilidad del edificio. Lentamente Elíseo recuperó el conocimiento. Sentía como si la cabeza le fuese a estallar con cada latido de su corazón y el zumbido del ventilador no ayudaba a superar dicha sensación. Poco a poco fue abriendo los ojos y sintiendo el teclado del ordenador aplastado contra su mejilla derecha, en concreto la tecla Intro del mismo. Se enderezó poco a poco en su silla. No había ni rastro de su ordenador, la pantalla aún estaba encendida. Su cerebro seguía sin regir con claridad, había una laguna en su memoria desde la pasada tarde. La claridad empezaba a filtrarse por entre las cortinas que cubrían el ventanal del fondo de la oficina.

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Se levantó, mirando a su alrededor, y no había nada ni nadie. Solo alguna telaraña en el techo agonizante, un poco de polvo tras las puertas acumulado. Y, de repente, salió corriendo del edificio, bajando de dos en dos las escaleras, golpeándose contra la soledad acrecentada entre tanto silencio. Bruscamente, paró. Un silbido le iba acompañando a lo lejos. Un silbido dulce, suave, de mitológica sirena. Elíseo seguía sin recordar, pero escuchaba el sonido de la lluvia en los silbidos, la verdad en cada escalón no bajado. Quieto, como de piedra, en aquella soledad impertinente, solo sus piernas dirigían su destino.

Día 3 (Rosario Curiel)

La tarde anterior era un vacío despeñándose por el hilo de sus pocos años: cuarenta. En el Nuevo Cómputo, eso eran unos diez. Unos diez años de los Nuevos Humanos. Él no era consciente de ello, pero nosotros sí. Elíseo era el nuevo Campo de Experimentación. El borrado de su memoria, la soledad de los pasos recorridos en una mañana que se inauguraba en silencio, solo dejaban espacio a una palabra:

NO

Poco a poco, una lejanía letánica se iba imprimiendo en su cerebro:

No a las armas

No a las almas

No a…

No sabía si tenía que ver con el último vídeo de MorTube, la nueva plataforma de Experimentación que se abría paso en ese mundo alternativo de 2018: nunca nadie habría podido asegurar que en su torpe cerebro cupiera una habitación más.

Nosotros sí.

Desde una orden remota activada por manos desconocidas, Elíseo quiso comprar el diario. El diario. Sí. De papel.

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Ignoraba que el papel iba dirigido a personas que presentaban un analfabetismo digital, y únicamente para casos de primera necesidad. Elíseo estaba confuso. A su alrededor: la ciudad, los hombres y la robótica se entremezclaban maquillados de blanco y negro; colores, que bordaban el paisaje decorado de caras serias marcadas por un pliegue en la frente, y por robots que dirigían el ritmo.

Captaron su atención unos ventanales que difuminaban una luz multicolor. En estos se podían elegir los productos deseados y segundos después, motivados por la presencia de una tarjeta, caían en la cesta.

Elíseo, maravillado, se mezclaba entre la gente y tropezó con una alfombra eléctrica. A su lado, algunas personas permanecían en modo estático y otras en movimiento acelerado. Miró hacia el techo pensando que esa era la entrada a otro Mundo, y atrapado entre las redes míticas de la curiosidad esotérica siguió avanzando, guiado por los de la «Generación Y». Creyó que serían soldados y que debería seguirlos. De esta manera, tomó pie en la arteria central subterránea que trasladaba a cada ciudadano a su destino. Sin rumbo fijo y en soledad, su corazón latía por miedo o por emoción, aún no lo sabía.


Fragmento a fragmento nos adentramos por esta senda distópica desconociendo que le deparará a Eliseo en su viaje, pero eso será en unas semanas. La semana que viene os espero en La Buhardilla de Tierra Trivium con un nuevo invitado.

Written by Ignacio J. Dufour García

Madrid, 1984. Ingeniero Industrial por la Universidad Carlos III de Madrid. En 1998 obtiene un premio especial en el concurso literario de la Asociación Cultural El Molino, de Alpedrete, con el relato «Max y el país del centro de la Tierra». Entre octubre de 2007 y diciembre de 2007, realiza un curso de escritura creativa con Domenico Chiappe en la Universidad Carlos III de Madrid. Entre 2010 y 2013, colabora en la organización de las semanas del Día del Libro de la Universidad Carlos III de Madrid. En 2013 publica varias reseñas en la revista ORSAI. En enero de 2014 colabora en la revista digital i3 de la Universidad Carlos III de Madrid con un artículo sobre su experiencia en los clubes de lectura. En febrero de 2014 participa en la antología El enemigo interior, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «¿Y quien es él?» En abril de 2014 participa en la antología El doctor Trelawney, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «Un día de playa». En 2015 participa en el concurso de relatos Ojos de cuentista azul, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «El despertar». En 2016 participa en las antologías Generación Subway (IV, V, VI y HUB); Refugiados; Ángel de nieve; Ulises en la isla de Wight; Crímenes callejeros; No me silencies, Escúchame; El oasis de los miedos; Personajes de novela; Cuentos de Navidad II y Semillas de Bosque, de la editorial Playa de Ákaba. Además, participa en la revista «Esencias de Ákaba» y en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno, de la editorial Playa de Ákaba. En enero de 2017 es finalista del concurso de microrrelatos #NavidadCaoba, del blog «La Vida de Color Caoba». Durante 2017 es coeditor de la antología Cosas que nos importan, de la editorial Playa de Ákaba, y participa en las antologías de la editorial Playa de Ákaba Generación Subway VII Y VIII; Ulises en el Festival de Cannes; Mujeres sin Edén. Además participa en la antología Microcuentos 451, de Kelonia Editorial. En enero de 2018 recibe el primer premio del concurso de microrrelatos #AñoCaoba, del blog La Vida de Color Caoba. En 2018 ha cursado el taller de escritura creativa impartido por Rafa Caunedo en Grupo Tierra Trivium y el taller Erase una vez... de Nona Escofet. En la actualidad, compagina la escritura de un libro de relatos cortos de ciencia ficción con las entrevistas que publica quicenalmente en la Revista Tierra. Tiene dos novelas, una de aventuras y otra negra, en proceso de reescritura.

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