DE GIRA CON DAVID PUIGBÓ

 

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Si algo recompensa el duro trabajo de los editores de promocionar las obras que vamos publicando es conocer a los autores en persona; y no me refiero solamente a estrecharles la mano el día de la presentación de su libro en una biblioteca o librería, o a tomar un café para preparar las charlas. Hablo de compartir momentos, ya sean buenos o malos, especiales o anodinos; de pasar juntos instantes de alegría o decepción, de felicidad o tristeza; de intercambiar impresiones y confidencias.

Todo esto es lo que ofrecemos a nuestros autores desde el Grupo Tierra; en una palabra, amistad y confianza. Queremos que nuestros autores se sientan respaldados, protegidos y queridos por la Editorial y por las personas que la formamos.

Una muestra de este propósito que nos mueve es la gira que nuestro autor David Puigbó ha realizado por Madrid durante los días 8, 9 y 10 de febrero para presentar su libro- diario Trozos de mi piel, que incluye también el poemario Hablando en verso.

Como aperitivo a su tour madrileño, David fue entrevistado el día 7 por la locutora Sonia Crespo, de Onda Cero Madrid Norte, acerca del contenido de su libro y de las presentaciones que habíamos organizado. La entrevista puede ser escuchada a través del enlace  https://www.youtube.com/watch?v=f6nuQJ7mft8

Al día siguiente David aterrizó en Madrid muy temprano para tener tiempo de dar unas charlas en un Instituto de Enseñanza Secundaria de Alcobendas antes de su primera presentación literaria. La acogida tanto de los profesores como de los alumnos fue impresionante. David les habló de su etapa como toxicómano y del duro proceso de terapia al que debió someterse para rehabilitarse, experiencias en las cuales está basado el libro. David les insistió en los riesgos que conlleva el coquetear con las diversas drogas que tienen a su alcance, y en que no merece la pena arriesgarse a perder la vida por un momento efímero de diversión. Los adolescentes se mostraron en todo momento muy interesados en las palabras de David, captaron su mensaje y participaron en el debate realizando muchas preguntas interesantes. Agradecemos su estupendo trato a todos los profesores que nos acompañaron, especialmente a Lourdes, a María Jesús y a Beatriz.

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Por la tarde compartimos unos momentos muy emotivos presentando el libro en el Centro Municipal 21 de marzo de Tres Cantos, acompañados de muchos amigos y vecinos, que se llevaron como regalo para el alma parte de esos «trozos de mi piel» que David generosamente nos está descubriendo.

David recibió la invitación de varios de los asistentes para regresar más adelante, cuando sea publicado su siguiente libro, Lágrimas de tinta, ya que con su naturalidad y sencillez conquistó no solamente sus oídos sino también sus corazones.

La mañana siguiente nos reservaba más instantes de emoción cuando visitamos el IES José Luis Sampedro para una nueva charla con sus alumnos y profesores. Todos quedaron muy conmovidos con el relato las palabras de David y quisieron conocer más detalles de su historia y de todo lo que escribe.

Desde aquí quiero agradecer a todos, y especialmente a su director, Francisco Javier, y a los profesores Alberto, Juan y Mar, el entusiasmo con que nos acogieron y su enorme generosidad hacia nosotros.

Por la tarde David disfrutó de otro momento estelar más, esta vez muy bien rodeado por otros dos escritores del Grupo Tierra Editorial, Luna Yop y Fernando Pérez, durante la presentación celebrada en la preciosa Biblioteca Eugenio Trías, en el marco incomparable del parque madrileño de El Retiro.

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El sábado día 10 nos acercamos hasta el barrio de Vallecas para celebrar en la acogedora librería Muga un último encuentro con el público, acompañados por la Asociación Bienestar y Desarrollo, ABD, a quienes David y el Grupo Tierra Editorial hemos donado parte de los beneficios obtenido por la venta de Trozos de mi piel durante su gira madrileña.

Agradecemos enormemente a las responsables de ABD en Madrid que se acercaran hasta la librería para ofrecernos su apoyo y explicarnos sus proyectos, como Energy control, dirigido a la reducción de riesgos en el consumo de drogas. Consideramos que las acciones que esta ONG realiza en el ámbito de juventud y drogas son fundamentales y por ello desde el Grupo Tierra Editorial las apoyamos y respaldamos totalmente. Puede ser consultada mayor información sobre ABD en su página web abd-ong.org/  y sobre su proyecto Energy control a través de https://energycontrol.org/

La visita de David a Madrid finalizó con nuestra despedida en la terminal 4 del Aeropuerto de Barajas, desde donde despegaría unas horas después con destino a Barcelona. Fue una despedida a la vez triste y feliz. Triste porque terminaban así tres días de intensa colaboración, no sólo profesional sino también humana, y feliz porque haber conocido a David es uno de esos dones inesperados que la vida a veces nos regala.

Deseamos mucha suerte a David con su nuevo libro, Lágrimas de tinta, y lo esperamos con los brazos abiertos para cuando quiera regresar a visitarnos y a realizar un nuevo tour literario por Madrid.

 

 

 

 

 

Conociendo a nuestros espacios amigos. Hoy: El centro Arteluna Teatro.

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Hoy vamos a conocer un poco mejor a uno de nuestros espacios amigos, el Centro Arteluna Teatro, que se encuentra en la localidad de Tres Cantos, muy cerca de Madrid.

Arteluna ha colaborado con el Grupo Tierra Editorial desde sus inicios, volcándose sobre todo en la recogida de libros infantiles dentro de nuestro campaña «Ningún niño sin cuento». Es uno de los centros que más cuentos nos ha entregado, gracias a la implicación de todos sus socios, alumnos y amigos. También nos ayuda en la difusión de todas nuestras iniciativas y proyectos, así como de los cursos y presentaciones literarias que organizamos.

Lo forman un grupo de profesionales de la literatura, la dramaturgia y el arte en general que comparten dos pasiones: el teatro, y todas las posibilidades creativas que ofrece, y el trabajo con y por las personas.

Arteluna Teatro se define como un espacio en el que se aúnan las ganas de experimentar, de crear y de crecer juntos. Su objetivo es acompañar a las personas en su proceso de desarrollo, ya sea personal, profesional o artístico, ayudados de un vehículo idóneo para ello: el teatro.

Ofrecen cursos dirigidos a niños, jóvenes, adultos y familias. Las experiencias son guiadas por profesionales especializados en alguna o varias de estas áreas: Artes Escénicas, Psicología, Educación …

A continuación podéis consultar los cursos y actividades programados para este mes de febrero, por si queréis animaros a conocerlos.

10-11 Febrero: Monográfico ACTUACIÓN ANTE LA CÁMARA Y CASTING para adultos de la mano de Lúa Testa.
11 Febrero: “CUCÚ-TRASTRÁS, CON MOZART JUGARÁS” A las 12.00h en el hall de la Casa de la Cultura Adolfo Suárez, Tres Cantos.
15-16 Febrero: “ESCUELA DE CUCUTRASTOS” Días sin cole. Para niños y niñas entre 3 –8 años. Una actividad muy divertida y educativa con posibilidad de comida y horario ampliado hasta las 16:30h.
17-18 Febrero: “CANTANDO LOS 80 Y 90” Taller monográfico de canto guiado por Ana Camino.

También han ideado una actividad muy interesante a la que han titulado ARTELUNA VA AL TEATRO, dirigida a todos aquellos a quienes les gusta acudir al teatro Cada cierto tiempo propondrá una salida para asistir a algún espectáculo teatral . Su propuesta es que, al ir en grupo, todos son ventajas…  más risas, más complicidad y, también, obtener entradas más económicas. Para el domingo 25 de febrero proponen acudir a ver la obra FAMÉLICA, de Juan Mayorga, en el Teatro del Barrio, a las 18:00h. El  precio son 14€, 12 € si el grupo es de 15 o más personas. La dirección de email para inscribirse en esta actividad es eventos@artelunateatrotrescantos.es

Además disponen de la ESCUELA DE TEATRO ARTELUNA, que consiste en talleres regulares de teatro, con grupos para todas las edades, para adultos y para niños desde los 3 años, y de lunes a viernes.

Si estáis interesados, podéis contactarles a través de su dirección de email  info@artelunateatrotrescantos.es y consultar su página web  artelunateatrotrescantos.es Si preferís contactar por teléfono, podéis hablar con su directora, Ana Garrido, a través del número 655665789.

 

¿Se lee, o no se lee?, that is the question

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¿Se lee o no se lee?  Esta es la cuestión.

O quizás esta no sea la pregunta apropiada y debiéramos más bien preguntarnos qué se lee. Porque no hay más que acceder a un transporte público o entrar a cualquier sala de espera para darnos cuenta de que casi todo el mundo parece estar leyendo, cuando en realidad lo que la mayoría hace es simplemente deslizar la vista por la pantalla de su teléfono móvil, o, como mucho, ojear, o más bien hojear, el periódico gratuito que ha recibido de forma maquinal al entrar al metro.

Casi todos estaremos de acuerdo en que esto no es leer, sino solamente una manera de pasar el rato mientras llegamos al lugar de destino o esperamos a escuchar nuestro nombre en el consultorio médico.

Leer es otra cosa bien distinta. Para leer de verdad es necesaria una concentración que nuestro modo de vida actual, al menos para los que vivimos en la ciudad, nos dificulta obtener.

No es fácil prestar nuestra atención a la lectura de una novela o poemario cuando tenemos que dedicarla a no perder el equilibro en el autobús o en el metro, a esquivar a los amigos de lo ajeno, a no dejarnos el maletín, el bolso o el abrigo olvidados en el asiento del tren, o a no saltarnos la parada, por poner varios ejemplos.

No es fácil concentrarnos en un relato o ensayo cuando nos invaden la música estridente o la televisión a todo volumen del vecino, los pitidos de los coches en los atascos, las más diversas maquinarias urbanas imaginables, y demás perversidades de la vida en la ciudad.

No es fácil encontrar tiempo para proseguir aquella narración que nos mantuvo en vilo durante la tarde del domingo y que, como cenicienta al escuchar las doce campanadas, tuvimos que abandonar con pesar para cumplir religiosamente  con el ritual pre-laboral.

Así, no deben sorprendernos los resultados del estudio encargado por la  Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) sobre «Hábitos de lectura y compra de libros en España» durante el año 2017, según el cual solamente un 59,7% de la población mayor de 14 años lee libros en su tiempo libre, aunque es cierto que supone un incremento respecto a estudios anteriores.

Sobre todo ha aumentado la lectura en soporte digital, lo cual entiendo que está directamente relacionado con el modo de vida moderno al que me refería, de commuters, como dicen nuestros vecinos anglosajones, trabajadores y estudiantes que deben desplazarse a diario entre su lugar de residencia y el de trabajo, muchos de los cuales intentan aprovechar el tiempo de trayecto para dedicarlo a la lectura.

Son muchas las iniciativas públicas encaminadas a incentivar la lectura entre estos viajeros forzosos, como el Bibliometro y el Bibliored, ambos en el metro de Madrid, pero considero que también es obligación de las entidades privadas, e incluyo en ellas a las editoriales, el cooperar para que la lectura sea un hábito que arraigue en todas las comunidades que conforman nuestra sociedad.

En este artículo me estoy centrando en concreto en la población urbana trabajadora y estudiante, pero entiendo por supuesto que los proyectos deben abarcar todos los ámbitos económicos y sociales, incluyendo a los grupos de niños y adolescentes, a los jubilados, a los internos en hospitales, prisiones, residencias de ancianos y centros psiquiátricos, y, por supuesto, a las comunidades rurales, por muy reducidas que sean.

A todos y cada uno de los distintos colectivos de ciudadanos deben ser dirigidas las iniciativas de creación y fomento del hábito de la lectura, y así, esperanzadoramente, podremos celebrar que el siguiente estudio refleje que al menos tres tercios de la población lo hayan adquirido y mantenido a lo largo de su trayecto vital, y no sólo de su trayecto de casa al trabajo.

JOSÉ LUIS SAMPEDRO, EL HUMANISTA INDIGNADO

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Mañana, día 1 de febrero, José Luis Sampedro habría cumplido 101 años. Es decir, que ya sería un centenario en toda regla, un centenario con pedigrí, y además con edad palíndroma.

Otro eminente escritor, Francisco Ayala, este sí que centenario por derecho propio, decía en el año 2007, recién alcanzada dicha cifra capicúa, «Soy un cómico que lleva años esperando a que se baje el telón, pero no termina de bajarse».

Para quien también bajó ayer el talón tras una larga, muy larga función, fue para el que estaba considerado el hombre más anciano del mundo, el extremeño Francisco Núñez Olivera, nacido en 1904.

Son pocas las personas que como Ayala y Núñez logran alcanzar una edad de tres cifras con las capacidades intelectuales y mentales de que gozaron hasta el último momento.

Sampedro se quedó a solo cuatro años de emularlos, falleciendo el 8 de abril de 2013, a los 96 años. Como los susodichos, también Sampedro disfrutó de una envidiable salud y de una asombrosa lucidez hasta el final de sus días; también resultaban sorprendentes la energía y vitalidad que desprendía en sus últimos años, durante los cuales militó como un indignado más dentro del movimiento del 15-M en Madrid, compartiendo asambleas, actos y manifestaciones con el mismo entusiasmo que los jóvenes que lo acompañaban.

Durante cuatro años estudié en un Instituto de Educación Secundaria que llevaba su nombre. Recibimos su visita en varias ocasiones, y en todas ellas nos asombró con su carismática personalidad y su extraordinaria inteligencia, que, junto a la humanidad y humildad que desprendía, lo hacían una persona única.

No se trataba de un sabio alejado del mundo, sino que nunca levantó los pies de la tierra y habló en favor de todos aquellos que no podían hacerlo por sí mismos, como los habitantes de los países en desarrollo. Sampedro nos hizo ver que para entender correctamente el subdesarrollo no basta con tomar en consideración variables sociales y políticas, porque el problema tiene raíces aún más profundas, que remiten al modelo de desarrollo dominante y al propio concepto de desarrollo en que se basa.

Ante que escritor y economista, me gusta recordar a Sampedro como un humanista en sentido puro, como un hombre preocupado por sus semejantes y por el mundo que le tocó vivir, como un activista comprometido con la sociedad con la que comparte destino.

Así lo queremos evocar desde el Grupo Tierra Editorial, como un hombre de gesto humano, un filósofo con los pies en la tierra y el corazón abierto hacia los desfavorecidos, un luchador de papel y pluma, un indignado cuya indignación no se transformó en rabia sino en lúcida reflexión.

Y, por supuesto, invitamos a nuestros lectores a disfrutar de uno de sus mayores talentos, el literario, que plasmó en inolvidables joyas como La sonrisa etrusca, La vieja Sirena o El río que nos lleva.

Vaya desde aquí nuestro humilde homenaje a un hombre que trató siempre de serlo y que se marchó como quien era, sereno y tranquilo, sin miedo a la muerte, sin molestar ni hacer ruido.

ENTREVISTA AL PERIODISTA Y ESCRITOR CARLOS SANTOS

 

 

CARLOS SANTOS: «EL PASADO SIEMPRE ESTÁ AHÍ, SOSTENIENDO EL PRESENTE. ES INÚTIL IGNORARLO Y ES IMPOSIBLE CAMBIARLO».

Hoy charlamos con el periodista y escritor Carlos Santos a propósito de su última novela publicada, Avión Club, editada por La Esfera, que salió a la venta el pasado mes de octubre y en cuya promoción se encuentra inmerso en la actualidad.

En Avión Club Carlos Santos evoca los años de la movida madrileña a través de una serie de personajes, algunos reales y otros inventados, todos ellos asiduos del legendario local del mismo nombre, que cerró sus puertas en abril de 1994.

En esta novela ha querido retratar, según sus propias palabras, «el fenómeno colectivo que representó la Transición de la dictadura a la democracia». Las crónicas e historias que la componen se suceden entre el golpe de Estado de 1981 y la inauguración de las Olimpiadas de Barcelona en 1992, siendo calificada por su autor como «una bar-movie con una voluntad de memoria colectiva y con buenas dosis de ironía y de autocrítica».

Nacido en San Cebrián de Castro, perteneciente a la provincia de Zamora, aparte de zamorano Carlos Santos se ha considerado siempre un poco de todos lados: almeriense por haber transcurrido allí gran parte de su infancia y adolescencia; barcelonés por haber realizado sus estudios de Ciencias de la Información y de Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Barcelona; extremeño forzoso, pero con gusto, por parte de esposa; y madrileño por llevar residiendo en el centro de la capital un buen puñado de años.

Él mismo se define en Twitter como «periodista, caminante, estudiante de música, amante de los amigos, el románico, los bares, cosas así».
Su currículum como periodista es muy amplio, abarcando desde los medios escritos hasta la televisión, pasando por la radio: ejerció como editor de Cambio 16, dirigió La Voz de Almería, fue cronista parlamentario para Diario 16, presentó informativos en Canal Sur Televisión, fue subdirector de Las Mañanas en Canal Sur Radio… En los últimos años se ha destacado su trabajo dentro de Radio Nacional de España, donde entró en 1999 como subdirector del magazín matinal, y en la cual ha participado desde entonces en diversos programas, como En días como hoy o Los clásicos, siendo actualmente el subdirector de No es un día cualquiera, el espacio de las mañanas de los fines de semana. También colabora como columnista en el diario 20 minutos.
Igualmente es conocido por su faceta de analista político, la cual ejerce semanalmente en programa Al rojo vivo, en La Sexta, y ocasionalmente en Al quite y No nos moverán, de Castilla- La Mancha Televisión.
Como escritor, ha publicado los libros Los Alcornocales, parque natural (2005), y Cabo de Gata, espléndida austeridad (2009), ambos junto al naturalista Joaquín Araújo; coordinó el estudio colectivo Almería 2005: la ilusión y los riesgos; publicó Guatemala. El silencio del gallo (2007, Editorial Debate) la vida de un misionero español en una comunidad maya; y, más recientemente, 333 Historias de la Transición, publicado en 2015 por La Esfera.

GRUPO TIERRA EDITORIAL. Queremos comenzar la entrevista con una pregunta muy personal, si nos la permites, por supuesto: ¿Es la libreta colorá un homenaje a la manteca colorá, manjar emblemático de una de tus tierras de adopción?

CARLOS SANTOS. La Libreta Colorá (es casi mi marca comercial, porque desde hace siglos hago en la radio una sección con ese título y así es como me llamo en tuitter, @lalibretacolora) no nació como homenaje pero sí nació en una ciudad donde se venera la manteca colorá: Sevilla. Yo apunto todo en libretas y las conservo desde que empecé a trabajar de periodista, pero la “Libreta Colorá ” la bautizamos con ese nombre justo el día que empecé a trabajar en la radio: el 1 de octubre de 1995 con Carlos Herrera, en Canal Sur.

GTE. Te hemos escuchado en varias ocasiones afirmar que «la historia son los cimientos del presente». En días como hoy, si me permites el guiño radiofónico, los cimientos parecen estar siendo removidos por algunas voces que ponen en cuestión la forma en que se fraguó la Transición. Como testigo privilegiado de aquel proceso, ¿qué piensas de las críticas y del revisionismo a los que se está sometiendo últimamente la Transición?

CS. El pasado siempre está ahí, sosteniendo el presente. Es inútil ignorarlo y es imposible cambiarlo, aunque a diario asistimos a intentos de revisionismo de la Historia, que siempre escriben los ganadores o los que creen que con esa revisión tienen algo que ganar. La Transición de la dictadura a la democracia fue como fue: el resultado de un esfuerzo colectivo en el que coincidieron personas que se habían dejado el pellejo en luchar contra una dictadura y otras que habían colaborado con la dictadura, pero eran lo suficientemente listas como para saber que no podía haber franquismo sin Franco. ¿El resultado? Una de las quince o veinte democracias más avanzadas de la tierra y una Constitución ancha, flexible y progresista, donde está el sello inequívoco de quienes se habían jugado la vida en defensa de la libertad. Aunque es evidente que necesita un repaso, en esto pienso como Anguita: lo primero que hay que hacer con esta Constitución es cumplirla.

GTE. Refiriéndonos ya a Avión Club, observamos que utilizas como técnica narrativa el contar el pasado desde un bar, como en su momento hicieran Pérez Galdós o Camilo José Cela. ¿Ha sido tu intención al escribir la novela realizar un homenaje a estos grandes escritores y a esta forma tan sugestiva de relatar hechos pasados? ¿O no fuiste consciente de ello mientras la elaborabas, y solo al finalizarla te diste cuenta de sus paralelismos, por ejemplo, con La Colmena?

CS. Sí… como dirían en el cine, me ha salido un bar movie. Lo de contar los 80 desde un bar, El Avión, con ayuda de su pianista, César Martínez, fue una ocurrencia ocasional; me desperté un día con la idea de ambientar esa historia en ese bar, que existió realmente y por el que, desde luego, pasó la historia de los 80. Pero una vez que tuve esa ocurrencia y se la conté a la editora, inmediatamente me acordé de Cela y de Galdós, que ya habían hecho cosas parecidas. Unas horas después estaba releyendo La Colmena, que es la mejor crónica novelada de la postguerra, y La Fontana de Oro, donde también se ambienta en un bar un periodo de la historia del XIX y donde Galdós, como en todas sus novelas, se muestra como un extraordinario cronista, un gran conocedor de la especie humana y un lúcido constructor de mecanismos narrativos. La invención de esos mecanismos, a medio camino entre la crónica histórica y la novela, se la atribuirán muchas décadas después novelistas americanos e incluso autores actuales de novela histórica o de eso que llaman metanovela. A mí, con Galdós ya me vale, como referencia, a la hora de contar la historia real con auxilio de la imaginación.

GTE. Aparte del Avión Club, ¿tenías algún otro bar o club favoritos en la época que narras en la novela? ¿Y de los actuales? ¿Cuál prefieres para sentarte a conversar, leer, escribir, o, simplemente, para ver pasar la vida y a quienes transitamos por ella?

C.S. Desde O Gato Negro, en Santiago de Compostela, hasta el bar de mi amigo Antonio en La Fabriquilla del Cabo de Gata; desde Boadas, junto a las ramblas de Barcelona, hasta Las Golondrinas de Triana, pasando por Casa Mariano, en El Barrio de las Letras de Madrid o el Oh,Galo, en Chueca, tengo docenas de bares favoritos sin los cuales mi vida no sería la misma. En eso soy irlandés: los bares no son locales donde se vende alcohol y comida: son lugares de encuentro donde se habla, se escucha, se vive; espacios de convivencia que forman parte de nuestro mejor patrimonio cultural. Sin bares y sin música seríamos menos felices y nos llevaríamos peor.

GTE. Queríamos saber si tus múltiples actividades, como periodista, locutor, analista político y escritor, te han ayudado a seleccionar mejor las historias incluidas en tus últimos libros, 333 historias de la transición y Avión Club.

CS. Por supuesto. 333 Historias es un ensayo atípico (se cuentan los 70 con escenas sueltas, aparentemente inconexas, que unas veces están protagonizadas por personajes muy conocidos y otras veces por ciudadanos anónimos, pero todas reales) y Avión Club es una novela atípica, donde la realidad pesa más que la ficción, pero tienen una cosa en común: en los dos casos son crónicas escritas por un periodista. Yo soy, sobre todo, eso: periodista. Vivo de contar lo que veo y lo que se. Y eso es lo que hago en los dos libros, aunque varíe sutilmente el formato, en ambos casos son trabajos hechos por un periodista, que usa como materia prima la realidad. Y se nota, creo. En 333 Historias de la Transición el porcentaje de ficción es 0.0 %. En Avión Club quizá no pase del 5%, lo suficiente para ensamblar los elementos reales con libertad, sin meterme en líos y sin meter en líos a nadie. Pero no se puede contar los 80 sin humo, sin noche, sin música y sin sudor y eso es lo que me llevó a contarlos en formato novela.

GTE. Finalizamos la entrevista con otra pregunta personal, de nuevo si nos la permites. Queríamos saber si César Martínez, el pianista de Avión Club, es el personaje que hubieras querido ser, en caso de que pudieras elegir uno. ¿Has intentado representar fielmente al personaje real, César Martínez, o le has inventado elementos de ficción para adaptarlo a las historias narradas en la novela? Puedes si lo deseas contarnos algún recuerdo o anécdota del César real que conserves en la memoria, de los tiempos en que lo frecuentaste.

CS. Entre los personajes de Avión Club, con quien me siento más identificado es con Julia Ferrer, que en la novela tiene los años que yo tenía en los 80, entre 20 y 30; es una persona joven que ha participado en el tránsito histórico que supuso la Transición y está empezando a disfrutar la libertad recién conquistada, con respeto a su propia historia pero con escepticismo creciente.

Con César, que tenía entonces los años que yo tengo ahora, más cerca de los 60 que de los 50, coincido en algunas cosas, sobre todo en su espíritu crítico, pero no, no quisiera ser como él. Me gustaría tocar el piano con la gracia con que él lo tocaba, pero yo soy mucho menos raro que César y mucho más sociable. Con uno y otro, y con casi todos los demás personajes de la novela, comparto una cosa: la alegría de vivir, a la que creo que no debemos renunciar en ninguna circunstancia. No hemos venido al mundo a sufrir.

Respecto a la veracidad de lo que cuento sobre César… Es cien por cien veraz lo que he desvelado sobre su peripecia personal y familiar: ese pianista de cabaré, que se pasó la vida tocando entre humos y cajas de cerveza, vivía en uno de los pisos más caros de Madrid, frente al Retiro, y su familia estaba vinculada a la familia real desde mediados del siglo XIX.

César llevaba la historia a cuestas y eso es mi principal descubrimiento al hacer este trabajo: que todos llevamos la historia escrita en la piel y que esa historia está también escrita en las paredes del lugar donde vivimos. En lo que he tenido que echar mano de la ficción es en la reconstrucción de su vida sentimental. Cesar era muy sonriente, pero muy solitario y muy poco dado a hablar de sus cosas. He intentado, en todo caso, que los elementos ficticios estén dentro del universo de lo posible e incluso de lo probable.

¿Una anécdota de Cesar? ¡Todas están en el libro! Como esa noche que sorprendió al personal desarrollando en unos folios, con fórmulas matemáticas, la teoría de la Relatividad de Einstein. Lo último que podías esperar de un pianista de cabaré. Y eso no me lo he inventado yo. Sucedió, tal cual. César, en realidad, era un gran personaje de novela.

ÁNGEL GONZÁLEZ QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

Crónica del homenaje celebrado en la Sala Galileo de Madrid el 12 de enero de 2018 al poeta Ángel González a los diez años de su muerte.

El pasado 12 de enero se cumplieron diez años de la muerte del gran poeta asturiano Ángel González, y la noche de la víspera nos reunimos varios centenares de personas en la emblemática sala madrileña Galileo Galilei, y otros tantos se quedaron a las puertas sin poder entrar por completarse el aforo, para acompañar a los amigos, músicos y poetas de varias generaciones, que habían decidido organizar un merecido homenaje al hombre que no solo les brindó su amistad sino que también fue su mentor,  profesor y compañero de las más diversas aventuras creativas.

De hecho, este mismo escenario ya fue testigo del maridaje perfecto entre la poesía y la música en los conciertos que junto al cantautor Pedro Guerra ofreció en el año 2003 con ocasión de su proyecto La palabra en el aire, un libro-disco fruto de la colaboración entre ambos artistas.

Por supuesto, Pedro Guerra no quiso faltar a su cita con el poeta, al igual que el resto de invitados al evento, con la sola excepción de Joaquín Sabina, que no pudo acudir y fue sustituido «in extremis» por una entregada María Rozalén, que había acudido como público y se vio de pronto en el escenario con la guitarra prestada de Pedro Guerra entre las manos.

Fue la editora Ángeles Aguilera la encargada de conducir el acto y dar entrada a los numerosos intervinientes congregados, a través de la lectura de párrafos escogidos del libro de Luis García Montero Mañana no será lo que Dios quiera, memorias noveladas de la vida de su admirado Ángel González.

Así, fragmento a fragmento de la obra, se fueron encadenando las apariciones de sus amigos, que leyeron sus versos y evocaron recuerdos compartidos y anécdotas ya legendarias del poeta, como aquella que cuenta que cuando su avión aterrizaba en Barajas los camareros de Madrid ya empezaban a sonreír.

Joan Margarit leyó un in memoriam en su catalán materno y también en castellano, Almudena Grandes le culpó de su afición a los sonetos, Chus Visor y Javier Rioyo nos hicieron reír y emocionarnos a partes iguales rememorando la última noche del poeta, cuando acudieron a visitarlo a su habitación del hospital y descubrieron que escondía un paquete de cigarrillos, cuya autoría él negó tajantemente, y después cuando nos confesaron que durante el traslado de sus cenizas a su Oviedo natal una copa de whisky se derramó accidentalmente sobre ellas, no pudiendo imaginar un final más apropiado para un poeta tan noctámbulo y aficionado a las tertulias en los bares como lo era González.

Leyeron sus versos y le dedicaron emocionadas palabras y recuerdos su tocayo Ángel Gabilondo, el hispanista Allen Joseph, el periodista y escritor Juan Cruz y los poetas Luis García Montero y Benjamín Prado, que recitó la canción Menos dos alas, compuesta por el ausente Joaquín Sabina como dedicatoria tras su muerte, y que debería haber cantado de haber podido acudir.

Después fue el momento para los músicos, entre los que se encontraban representantes de varias generaciones. Aparte de los ya citados Rozalén y Pedro Guerra, que con su actuación cerró el homenaje, pudimos disfrutar de las actuaciones de los jóvenes cantautores Luis Ramiro y Marwan y del veterano Miguel Ríos, que, junto a Luis García Montero, Almudena Grandes, Joaquín Sabina y Benjamín Prado, entre otros, integraban la «pandilla» de Ángel González.

Y fue esta pandilla, «su pandilla», la que el jueves pasado quiso reunirse, una noche más, para rendir tributo a su maestro, leer sus versos y recordar, en sus propias palabras, que «Perdido para siempre lo perdido, / atrás quedó definitivamente / muerto lo que fue muerto», pero también que, «Creo en ti. / Eres. / Me basta».

Como en la canción de Joaquín Sabina, «González era un ángel menos dos alas», y así nos lo imaginamos allá arriba en los cielos, o abajo en los infiernos, que nunca sabremos por lo que se decidió cuando llegó el momento…

Las fotografías siguienteshan sido tomadas de la página   https://livemusicmadrid.com/conciertos/poeta-angel-gonzalez-recordado-la-sal-galileo/

Alessandra Roma

Madrid, 17 / 01 / 2018

Un hombre tranquilo, de Miguel Ángel Rodríguez Chuliá

Como hemos podido comprobar,  Un hombre tranquilo  no es solamente un relato ameno con el que pasar una tarde entretenida. Habla de muchos temas importantes, que no debemos pasar por alto pensando que se trata de una novela ligera y superficial.

En Un hombre tranquilo  hemos conocido a una serie de personajes que encarnan diversas tipologías de víctimas y verdugos de nuestras sociedades modernas.

Reseña de ‘Verso eres tú’, escrito por Luna Yop

Luna Yop, pseudónimo de la escritora Maribel S.S, nos ofrece una colección de poemas que surgen de sus más íntimos pensamientos, sentimientos y vivencias.

Nacida en Zaragoza en 1968, su experiencia en el campo de las artes ha sido muy variada, desde su intervención en recitales de poesía hasta interpretaciones cinematográficas y musicales, pasando por la creación de relatos cortos y novelas.

Su primera incursión en el mundo editorial ha sido posible gracias a Grupo Tierra Editorial, en la línea de su compromiso con los autores noveles para editar y divulgar sus obras.

Verso Eres Tú se compone de 52 poemas escritos por Luna Yop, y 5 más creación de su hijo Daniel, incluidos en el libro gracias a la enorme generosidad que la caracteriza.

A través de sus versos, Luna Yop nos invita a navegar por su rico universo, formado por paisajes otoñales, mares embravecidos, escenas infantiles, nostálgicos recuerdos de juventud y apasionadas escenas de amor y desamor; en resumen, por un universo hecho poesía, como anuncia el título de uno de sus poemas.

Luna Yop vacía sus bolsillos y su corazón en cada línea que escribe, volcando todas sus emociones al compartir con nosotros sus impresiones y vivencias.

De la lectura de sus poemas también queda patente la gran sensibilidad que demuestra hacia los problemas sociales, denunciando a través de ellos aquellos que más azotan a nuestras sociedades actuales, como son la guerra, la corrupción política, la pobreza, el desempleo, la violencia de género, el alcoholismo y el abuso infantil.

Ilustración de Sara Muñoz

Su sensibilidad se transforma en sutil sensualidad cuando aborda los poemas amorosos y eróticos, evitando caer en la sensiblería y la vulgaridad, y manteniendo en todo momento el buen gusto y la delicadeza que caracterizan su escritura.

La autora nos revela igualmente su inmensa ternura al dedicar algunas de sus composiciones a personas de su círculo afectivo, y también cuando nos habla de colectivos por los que siente un afecto y una empatía especiales, como es el caso de los niños, de las personas sin hogar y de las mujeres maltratadas.

Desde Grupo Tierra Editorial recomendamos fervientemente a nuestros lectores que se sumerjan en profundidad en el poemario Verso Eres Tú, y así poder contagiarse de la enorme sensibilidad y del amor que Luna Yop desprende por las personas, la naturaleza y la vida.

Alessandra Roma.