La mente de un criminal o la mente de un escritor

Miguel Ángel Rodríguez Chuliá
Miguel Ángel Rodríguez Chuliá

A lo largo de este curso aprenderemos a implicarnos en todo lo que escribimos hasta que el lector esté totalmente confuso y no sepa si lo que está leyendo es una confesión del autor, o simplemente una historia inventada.

Dejaremos atrás las cuestiones ortográficas, aunque un texto con una ortografía y una sintaxis cuidada es una magnifica carta de presentación, cualquiera que aprenda esas normas puede escribir un texto académicamente correcto, pero no un texto que haga vibrar al lector.

Para ello, antes de cada clase el alumno tendrá en su email unas breves líneas que yo mandaré, y la tarea será completar medio folio que se comentará en la clase.

Leeré y comentaré cada texto con objeto de que, cuando finalice este taller, os acusen ferozmente a vosotros de lo que me acusan a mí: de tener una narrativa intensa.

En principio, es un curso para aquellos autores que deseen trabajar ese importante aspecto de la novela negra y que empiezan su andadura, sin comprender por qué, después de todo el trabajo que conlleva escribir, obtienen un no o el silencio cruel de una editorial.

Programa:

1.- ¿Qué no veis ahí?

Debemos escribir sobre lo que no vemos, si escribimos lo que vemos caemos en el error de ser excesivamente descriptivos: el problema del relleno descriptivo literario.

Los participantes escribirán unas pocas líneas describiendo lo que no ven. Señalaremos en qué han rellenado el texto excesivamente.

2.- ¿Por dónde empiezo?

El método Edgar Allan Poe. Empecemos nuestro relato negro.

 3.- El anclaje de la atención del lector: principio y final ¿Y en medio qué?

4.-El valor de la documentación: el Derecho y la novela negra.

Con frecuencia, todo el argumento de la novela negra gira en torno a un robo o a un homicidio ¿O a un hurto y un asesinato? ¿Qué diferencia hay? ¿Existen más delitos con los que escribir una buena novela negra?

¿Quién es John Grisham?

 5.- Un lector dormido no lee nada: la intensidad narrativa.

 Cómo mantener la intensidad.

 6- Un escritor dormido no escribe nada: Bloqueado.

Causas fundamentales del bloqueo, cómo superarlo.

7.- El ritmo en el diálogo ¿Tolkien o Hemingway?

Construir un dialogo sin tener que explicarle al lector qué personaje es el que está hablando y que no se pierda.

8.- El sexo en la novela negra, ¿cómo lo cuento?

Somos adultos y nuestros lectores también, pero cuidado: la delgada línea entre el erotismo y el porno.

9.-La crítica más dura: la autocrítica.

¿De verdad lo que escribimos merece ser editado?

10.- La batidora: fusión de estilos entre las aportaciones de todos los participantes que culminaran en un solo relato negro.