‘Trozos de mi piel’, de David Puigbó

[Acabé de trabajar como lo hacía cada día, colocado. Había consumido suficiente cocaína y alcohol como para poder calmar mi alma. Y al no poder dormir decidí coger el coche y dar una vuelta, a ver si se me pasaba un poco el pelotazo que llevaba.

Desgraciadamente, al cabo de un rato, empecé a desesperarme…