«Vivir no es aspirar a ser, sino ir siendo». Rosario Curiel.

Ayer, día 26 de octubre de 2017, tuvimos la oportunidad de asistir al encuentro con  la autora Rosario Curiel, mediante CLIC, para «destripar» su novela Subway Placebo. Se trata de una historia compleja, inquietante, imposible de clasificar, que ondea de manera magistral entre el terror, la ciencia ficción, la crisis socioeconómica y el caos, a través de la meticulosa construcción de sus protagonistas, sumergidos en el escenario de Barcelona, 2012. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, nos damos cuenta de que es una novela atemporal. Porque el dolor a vivir, la necesidad de ser actores de nuestra propia realidad y ese universo de mundos paralelos en el que los seres humanos se ven alienados —entre otros aspectos— por el consumismo, la manipulación de la información, la violencia o los videojuegos, es algo con lo que convivimos diariamente.

Aquí podéis ver el tráiler realizado por José Mellinas.

Durante el seminario Web se dijeron muchas cosas interesantes. Entre ellas, que una de las fuentes de las que bebe la novela se refiere una mujer que fue arrollada en el túnel del metro. Una historia escrupulosamente estructurada, con multitud de referencias artísticas, que entre la desolación y el desasosiego que contagian al lector le obligan a sacar una tenue sonrisa cuando reconoce entre sus letras a Sueñan los androides con ovejas eléctricas o Hellraiser.

Curiel atrapa al lector, lo amordaza, y haciéndole sentir como Stanley Kubrick en La naranja mecánica, abre sus ojos e impide que los cierre, enfrentándole a sus propias pesadillas en un panorama oscuro y destructivo. Aquí podéis escuchar variedad de piezas musicales que inspiran el libro, y que no tienen desperdicio: Playlist.

Subway Placebo es una novela exigente. No cualquier tipo de público está preparado para la información que ofrece. La propia autora se ríe cuando comenta que se ha encontrado críticas de todo tipo, y acepta que muchos lectores no hayan podido con ella. Aún así, merece la pena intentarlo. Leedla. No os habréis topado con nada parecido.